La verdad es que, aunque muchos venden la transformación de sucursales, no es algo que se pueda adquirir en el momento.

Más bien, es algo que se crea y a lo que se da vida recurriendo al factor humano, y que se apoya en las herramientas, instalaciones y tecnologías adecuadas que respaldan su visión.

La mayoría de las entidades financieras coinciden en que la transformación de la sucursal consiste en ofrecer una experiencia excepcional y diferenciada a los clientes que las visitan. En general, se acepta que este es un elemento fundamental del modelo multicanal actual de prestación de servicios. Consiste en atraer y establecer relaciones con clientes específicos, y en generar un nuevo y mayor grado de confianza y compromiso con ellos. Para lograrlo, es preciso trabajar para mejorar la eficiencia en toda la red de sucursales. Desde luego, todo lo anterior conduce a un mayor crecimiento y rentabilidad de la organización. Para obtener los resultados deseados, la solución no es tan sencilla como comprar un producto o una gama de productos a una persona o empresa. En realidad, la transformación comienza con los propios empleados y posteriormente se da en los procesos que ellos utilizan para prestar servicios financieros. Por último, la prestación de servicios de la sucursal debe tener el respaldo total del diseño y la funcionalidad de las propias características físicas de las instalaciones.